jueves, 24 de noviembre de 2011

Coordinación impecable

Llevo mucho tiempo diciendo que la gente no habla y por eso se generan problemas, y el capitulo parece darme la razón.
Y ahora, yo me di cuenta de que no siempre se debe o se puede hablar, a mi me costó el trabajo... ahora entiendo por que no lo hacen, aunque paradójicamente, una vez que me costó el trabajo, me siento con mucha mayor libertad de decir lo que tengo que decir, ya no como un subordinado, sino como alguien que no tiene nada que perder.

Resulta, que, no se si recuerdan, hace unas semanas hubo un problema fuerte en mi oficina, y no me aguanté y dije lo que pensaba, con cortesía, con educación, con bases y sin culpar a nadie, pero si señalando que era una responsabilidad compartida, aparentemente obtuve una respuesta favorable e incluso una invitación para ver que se podía hacer para arreglarlo.

Unas semanas después me informan que no continúo trabajando por que "cuestioné" la capacidad para administrar por parte de los responsables...

Para coordinarse igualmente se necesitan al menos 2, y si uno no quiere coordinarse, no hay forma de cambiarlo.

Leccion aprendida... Koffman vive en un mundo rosa y yo en el mundo real.

1 comentario:

  1. Hola Miguel, creo que el capítulo ocho pudiera darte otra perspectiva.

    Un abrazo,
    Federico

    ResponderEliminar